Izquierda: Probables briozoos o corales.
Arriba: Parte posterior de un trilobite devónico, los cuales son escasos. Se puede apreciar el pigidio. Fotografía tomada a través de una lupa de 20 aumentos.
La intención de esta página es dar a conocer el tesoro que yace en el suelo que pisamos. Seres vivos habitaron nuestra región hace millones de años y sus restos aparecen a día de hoy en forma de fósiles. Mediante su estudio podemos conocer nuestros orígenes, comprender la historia de la Tierra y, de esta manera, contextualizar nuestra existencia. Les propongo una visita por algunos yacimientos de fósiles de la costa central asturiana. Espero que la experiencia sea de su agrado.
Arriba: Parte posterior de un trilobite devónico, los cuales son escasos. Se puede apreciar el pigidio. Fotografía tomada a través de una lupa de 20 aumentos.

Arriba: Dos fósiles de El Sombrao. Eran frecuentes entre los muchos guijarros de la playa. Son secciones de conchas (tal vez de trigonia o de algún ostreido).
Arriba: "Tronco" de medio metro de longitud (exactamente 49 cm.) en proceso de restauración. Muestro las herramientas utilizadas. Debo decir que esta cara no se veía antes de la "restauración".
Arriba: Detalle de la parte visible del leño fósil antes de la restauración.
Arriba: Marca circular. No sé qué puede ser, ni siquiera puedo asegurar que se trate de un fósil.
Arriba: Parece ser que se trantan de nódulos.

Izquierda: Supuesto trozo de madera, que resultó ser una porción de pizarra. Además, en el ordovícico, no había árboles todavía.
Derecha: Unas orejas de mar (Haliotis tuberculata). Abundaban en Coneo. No son fósiles.